Tomás González: “El problema de top manta tiene que ser regulado a nivel nacional, no a nivel local”

El director de Aprocom atendió a Top Manta, grupo de estudiantes de Comunicación de la Universidad Loyola Andalucía para la asignatura Tecnología Audiovisual y Multimedia.

Tomás González, director de Aprocom, en la entrevista con Top Manta en Aprocom| Fuente: Carlos Martínez Brea

El responsable de Aprocom considera que el Ayuntamiento de Sevilla debería de ser más duros en sus decomisaciones, como hace el de Valencia multando a consumidores, pero recalca que el top manta no es un problema local, sino nacional.

Quizá con la cantidad de inmigración que está habiendo ahora mismo y la falta de trabajo existente, el mantero empieza a vender en la calle porque es un modo de vida que le permite cubrir sus necesidades básicas. Es una forma de encontrar inicialmente su forma de vivir para poder subsistir” afirma Tomás González.

¿Cómo lucha Aprocom contra el top manta?

“Desde Aprocom llevamos más de veinte años, por lo que no es un problema nuevo, es un problema que ha tenido épocas con mayor o menor presencia de manteros en las calles. Donde hay que atacar es realmente a las grandes mafias que son los que mueven este tipo de producto, el mantero simplemente es el que vende directamente al consumidor”.

¿Cómo se soluciona actualmente?

“Nos consta que el Ayuntamiento de Sevilla ha hecho decomisación de varias naves con productos falsificados en estos últimos años, y creo que ese es el camino. Quizá a estos inmigrantes habría que buscarle otro tipo de salida, pero erradicar lo que es la venta, no solo por el daño que hacen al comercio local, sino también por la mala imagen que transmiten de la ciudad, sobre todo en las zonas turísticas”.

¿Qué medidas se deberían de tomar para solucionar el negocio del top manta?

“Este es un problema que ocurre en toda España. Las medidas que habría que tomar serían unas medidas a nivel nacional para que se penara de alguna manera la venta ilegal en la calle, la cual está prohibida. En la calle, sin permiso de la administración o del ayuntamiento no se puede poner un puesto a vender, con lo cual esta persona está ejerciendo una actividad ilegal, pero que todos dependen de una gran mafia que suministra estos productos. Han decomisado mucha mercancía falsificada y mucha mercancía de dudosa procedencia. Como te he dicho, esto es un problema que llevamos ya muchísimos años y son muchos los ayuntamientos que han pasado. Había un ayuntamiento donde los policías iban vestidos de paisano, le decomisaban la mercancía, la trasladaban a las dependencias municipales y después le cobraban, aparte de la multa, un canon por retirarla y una sanción por el transporte de la mercancía hasta el almacén municipal, con lo cual la mercancía no la retiraban. Producían un efecto disuasorio de ejercer la actividad”.

¿Cómo lo realizan en otros ayuntamientos de España?

“Otros ayuntamientos como el de Valencia que está empezando a penar a los consumidores que compran a los manteros porque están comprando unos productos falsificados y están comprando a unas personas que están ejerciendo una actividad ilegal. No entiendo cómo otros ayuntamientos en España como el de Barcelona que en cierta medida han legalizado esa presencia de los manteros en las calles. Nosotros entendemos que el mercado es libre y estamos de acuerda con la libre competencia, pero siempre dentro de la legalidad. Lo que no vamos a permitir bajo ningún concepto es que se ejerza una actividad ilegal en la vía pública, por lo que hay tomar medidas más drásticas y desde arriba para acabar con esta situación que se repite año tras año”.

¿Qué medidas son las que usted pondría, Tomás? 

“Lo que se está aplicando en Valencia es bueno, sancionar al consumidor que se le coja comprando porque es un producto ilegal y de dudosa procedencia. La policía de paisano es muy efectiva porque detiene a las personas que están ejerciendo esta actividad, con lo cual a sus grandes jefes en el momento que hay muchas decomisaciones ya no le interesa porque el producto le desaparece sin remuneración ninguna, y teniendo una sanción en los almacenes municipales”.

A quién está penando son a los manteros, les quitan la mercancía, pero no hay ninguna pena para la persona que le suministra esa ropa falsificada.

Si no localizamos la procedencia de donde viene esa mercancía, al que se penaliza es a la persona que está ejerciendo la actividad. El mantero sabe que está ejerciendo una actividad ilegal en la calle. De hecho, cuando viene la policía sale corriendo. La policía debería investigar de donde procede esa mercancía y quién es el que le suministra esa mercancía.