Manteros en la capital andaluza

La venta ilegal se lleva actualmente 1 de cada 5 euros del presupuesto familiar. Según estos datos de 2018 de la Confederación Provincial de Comercio, Servicios y Autónomos de Sevilla (Aprocom), además, podemos observar la importancia de esta actividad en Sevilla a través de su incremento anual después de 25 añosSi nos damos un paseo por las zonas más populares de la ciudad (calle Tetuán, Nervión o Plaza España, entre otras muchas, no es difícil encontrar vendedores ilegales de todo tipo de productos. 

Sin embargo, el precio que pagan para poder subsistir es ser víctima de mafias de falsificación y un problema para el Ayuntamiento de Sevilla. Se estima como indica Aprocom, que los manteros merman un 20% las cifras de comercios legales en la capital andaluza.

El perfil de los manteros suele ser jóvenes de África subsahariana, principalmente de Senegalsin papeles y sin lugar ni comida para sobrevivir. El mantero medio lleva residiendo en España cinco años y vende productos ilegales para subsistir debido al desempleo y complicada búsqueda de un trabajo. Consideran que es mejor vender en el top manta que robar, porque al menos se están ganando la vida, antes de provocar otro delito, convirtiendo esta actividad ilegal en la única solución para buscarse la vida

Además, aseguran que no están controlados por mafias y que ellos seleccionan los productos que prefieran, suministrándoles dicha mercancía. Ninguna investigación ha probado que un mantero esté obligado en vender en el top manta para saldar su deuda con las personas que le ayudaron a llegar a España. Cada inmigrante que se une  al negocio del top manta tiene un rol, ya que siempre hay alguien pendiente de alertar cuando merodea la policía.

Estas personas vienen a nuestro país en pésimas condiciones buscando una vida mejor de la que tenían en sus lugares de origen, como la historia de Hassane, donde explica cómo llegó a España en estas declaraciones: